Se alquila Vigilante de Seguridad

Ya es bastante duro trabajar para una empresa que no te respeta como trabajador y menos aún como Vigilante de Seguridad como para que la empresa que contrata a aquella para la que desgraciadamente trabajas se piense que eres el de mantenimiento, el jardinero, el ingeniero de caminos, el médico de guardia, el peluquero y la madre que los parió.
A estas mentes blandas hay que dejarles claro que somos Vigilantes de Seguridad. Tanto y tan sencillo,  el nombre lo deja bastante claro. Vamos a ver si nos concentramos y nos quedan claros los cometidos de cada uno.
¡Vaya pais!.

Vigilante o Trabajador Social

Me envían de servicio a un lugar de una zona "problemática" de mi ciudad. Drogas, alcohol, exclusión social motivada principalmente por las dos razones anteriores y un desarraigo familiar enorme.
Los edificios escupen música a todo volumen.
La gente mas que hablar, para comunicarse se grita e insulta como algo normal.
Los niños hacen cuanto les da la gana sin ningun tipo de supervisión de padre o madre que los parió.
De vez en cuando alguien se asoma a las ventanas de los edificios y recrimina a algún hijo menor que cuide mejor de su hermano, aún más menor, que descalzo y llorando deambula por una cancha de fútbol sala. Supongo que llorará porque quiere estar con su madre, pero ésta desde su ventana suelta improperios hacia el cuidador que no tendrá más de 13 años.
Y yo allí, en medio, me siento como en otro planeta donde la gente se ha vuelto loca y no respeta a nada ni a nadie. Eres una figura uniformada a la que ignoran. Estás en su planeta y tú no vas a cambiar nada. Un crío se dirige a mí con el apelativo de "segu" y me pide que le compre algunos cigarros sueltos.
- Pero ¿cuántos años tienes?.
- 13.
- Pues hijo, dentro de 5 podrás comprarlos tú mismo.
- Da igual, ya me los compra mi madre, lo que pasa es que está mala y no puede salir.
- ¿Y no es mejor que te pongas a hacer deporte que a fumar?.
- ¡Que dices tío !, yo estuve fichado en varios clubes federados pero ahora paso de ir.
Intento hablarle de lo sano que es practicar deporte y no fumar pero cuando termino de darle mis razones, una mujer pasa a mi lado, él le pide que le compre tabaco y ella mirandome con cara de pocos o más bien ningún amigo, coje el dinero de la mano extendida del muchacho y le compra tres cigarros sueltos.
Ambos me miran y con los ojos me llaman pringao. Hasta el dueño del local donde han comprado el tabaco sonríe socarronamente.
Veo a niñas no mayores de 15 años discutiendo por el "amor" de otro y llamandose cosas que me sonrojaría repetir. Hablan de sexualidad sin pudor alguno y con una soltura que delata demasiada experiencia.
Les da exactamente igual que esté por allí cerca y lo oiga todo. Recuerden que en este lugar soy solamente una estatua uniformada que se mueve de un lado a otro.
El aire que me rodea huele cada vez más a productos de tráfico ilegal y proviene de muchos puntos diferentes.
Todo esto que les he contado, sucedió en un lapso de tiempo de una hora. Imaginen lo que uno puede llegar a verdurante un turno de ocho horas.
Creo que en vez de vigilantes deberían de enviar a ese lugar un buen grupo de trabajadores y educadores Sociales.

 

¿Policía frustrado?


Se que no somos un colectivo muy valorado ni por las personas a las que protegemos sus bienes, ni por los usuarios de los lugares donde ejercemos, ni siquiera por las empresas en las que trabajamos, tristemente es así. En algunos casos debido al fuerte estereotipo que sufre el Vigilante de Seguridad, nos consideran chulos, abusadores y muy cortitos. Cierto es que algunos Vigilantes se empeñan con sus actitudes y acciones en dar la razón a aquellos que valiéndose de lo anterior desprecian nuestro trabajo y a nosotros.
Si, desgraciadamente es así, pero me gustaría decirles a todos aquellos que piensan que somos unos "Policías Frustrados" que la gran mayoría de los Vigilantes de Seguridad realizamos nuestro trabajo con una estricta observancia de la justicia y el respeto al ciudadano, que queremos ayudar en lo posible y evitar cualquier daño que pudiera sufrir cualquier persona dentro del radio de acción de nuestro cometido. Algo muy difícil de hacer por la inseguridad jurídica que nos acecha en cada esquina de la administración.
Que yo escriba esto no cambiara a aquellos que nos critican, tanto cuando hacemos algo como cuando lo dejamos de hacer. A ellos solo decirles que dejen de ser unos "Vigilantes Frustrados".

¿Dónde queda internet?

Recuerdo un día de servicio en una administración pública, se me acerca un señor bastante mayor y muy seriamente me pregunta:
- ¿Me puede decir usted dónde queda internet?.
Mirando fijamente y con los ojos muy abiertos a mi interlocutor buscando las palabras más adecuadas contesto:
- Señor, internet es una red informática a nivel mundial, aquí no tienen oficinas.
Varios minutos más tarde, después de sonsacarle información de aquello que querría hacer en esas supuestas oficinas de internet, conseguí averiguar que el señor quería ir al "IMSERSO".

Gracias por esta maravillosa placa Ministerio del Interior

Como primera entrada a este blog no quería dejar pasar la ocasión para agradecer al sesudo y metódico equipo de diseño del Ministerio del Interior su gran trabajo realizado con la placa de Vigilante de Seguridad que luzco día a día en mi trabajo.
Creo que mientras la diseñaban y discutían su forma y contenido se partían el culo pensando como les quedaría a los Vigilantes.

Placa de Vigilante de Seguridad


¡Gracias de todo corazón y que Dios os bendiga, mejor dicho, que Dios os perdone!.